jueves, 6 de noviembre de 2008

¡Que canten los niños!

El autismo y los delfines

En la terapia con delfines se aprovechan las capacidades de los delfines, su inteligencia para tratar a personas con desórdenes físicos y mentales. La terapia con delfines ha sido utilizada con existo en casos de niños autistas y con síndrome de Down.


Actividades para niños con discapacidad auditiva

¡Adiós a la sordera!

Si un bebé no oye bien y no lo estimulamos a tiempo, de todas las formas que tengamos a nuestro alcance, su desarrollo como profesional y como persona nunca será tan pleno como pudiera haber sido. En ese caso, su participación en la sociedad puede verse afectada seriamente.

La página
www.adiosalasordera.com es un recurso didáctico de gran interés, y además un portal de gran ayuda para los niños. Pretende llegar a ser una ludoteca que incluye juegos prácticos imprescindibles para el entrenamiento del oído.
De esta manera, podemos encontrar diversos juegos (de distintos niveles), donde se entrena la capacidad auditiva, compaginándose lo lúdico con lo didáctico.
Aquí encontramos algunas de las actividades más interesantes y a la vez interactivas, que nos pueden ser de gran ayuda en el proceso de aprendizaje y de ayuda en el aula:

Necesidades Educativas Especiales

La atención a la diversidad no debe hacer referencia exclusivamente, como se sigue entendiendo de una forma todavía bastante generalizada, a las situaciones de dificultad, de déficit, de desventaja social y/o cultural. Hay que quedarse, como bien señala Malaguzzi (1987:5), "en el ámbito de la diversidad de cada individuo respecto del otro, que permite hacer de cada cual un ser original". No obstante, y sin perder de vista esta perspectiva global e integradora, los docentes necesitamos estrategias y recursos para hacer frente a determinadas situaciones de enseñanza-aprendizaje que vienen condicionadas por dificultades asociadas a discapacidades de carácter físico, psíquico o sensorial, a altas capacidades, hiperactividad, etc. Desde este espacio, trataremos de ofrecer recursos (bibliografía, direcciones de internet, asociaciones que colaboran con los colectivos afectados, artículos de interés sobre el tema...), que faciliten el trabajo docente cotidiano tanto del profesorado especialista como de quienes desarrollan labores de tutoría con este alumnado.


miércoles, 5 de noviembre de 2008

Lectura para niños con Síndrome de Down

Nuestro gran reto para conseguir que los niños con síndrome de Down lleguen a alcanzar una vida rica y llena de posibilidades va a ser estimular y activar el desarrollo de su cerebro mediante una inteligente, paciente y constante intervención educativa.

Es importante que esta intervención se inicie precozmente, porque es cuando el cerebro se encuentra más receptivo. Por eso iniciaremos pronto los programas de Atención Temprana. Pero es igualmente importante continuar la formación integral de los escolares con síndrome de Down, potenciando sus aprendizajes en el centro escolar y fomentando actividades adecuadas para los tiempos de ocio que completen su desarrollo global.



Materiales Didácticos.

La educación de un bebé o niño ciego



El papel de la sociedad delante de un niño que tenga un
a discapacidad ocular es sumamente importante para que el niño se sienta integrado, considerado y respetado. Un niño con algún impedimento, si es bien atendido, educado, y aceptado, podrá hacer las mismas cosas que cualquier otro niño, sólo que de un modo distinto. La actitud de respeto debe empezar desde el momento en que se detecte la discapacidad. No hay que limitar sus posibilidades por la simple razón de que el niño tenga una dificultad. Al contrario, hay que animarle y enseñarle las vías por las cuales podrá hacer lo que desea.


La conciencia de reforzar a que un niño ciego pueda lograr lo que un niño sin discapacidad lo consigue, debe estar presente en todos los rincones de la sociedad, en casa, en la escuela, en calles, parques, etc. Lo que no se puede permitir es que se le tenga pena a un niño ciego. Le estaremos quitando la oportunidad de que sea y se sienta productivo en la sociedad.


Aspectos del desarrollo del niño ciego


La sensibilidad cutánea, la capacidad del tacto, y la audición son capacidades que se debe
estimular y desarrollar por un niño ciego. A través de esas sensaciones, el niño podrá conocer su espacio. El oído, por ejemplo, permite al niño diferenciar sonidos, localizar y detectar obstáculos e
identificar personas y objetos. Cuanto a los sentidos químicos, el gusto y olfato, no existen estudios relacionados.


La educación de un bebé ciego tiene como objetivo conseguir su maduración y desarrollo de acuerdo con sus posibilidades. El papel de los padres es importante. Deben considerar que:


- Deben fomentar la exploración del bebé de las distintas partes de su cuerpo.

- No deben impedir la actividad motriz por miedo a las caídas.

- El desarrollo del tacto y el oído es importante para que el niño perciba los sonidos y descubra de donde proceden.

- Deben fomentar los comportamientos preverbales del bebé (la sonrisa, el llanto...).

- Deben estimular la exploración del entorno, asignando palabras a los objetos.

- Deben ayudar al niño a desarrollar actividades de la vida diaria como coger el biberón, el chupete, utilizar los cubiertos, vestirse y desvestirse solo, indicar cuando se orine, etc.


Algunos árticulos relacionados con este tema son los siguiente:




Niños con problemas psíquicos

Entre los problemas psíquicos más importantes en la edad infantil, que pensamos que cabe destacar son: el Síndrome de Down y la Epilepsia.




El síndrome de Down es un trastorno cromosómico (
causado por la presencia de material genético extra del cromosoma 21), que incluye una combinación de defectos congénitos, entre ellos, cierto grado de retraso mental, facciones características y, con frecuencia, defectos cardíacos y otros problemas de salud.





¿Qué problemas de salud pueden tener los niños con síndrome de Down?

Las perspectivas para las personas con síndrome de Down son mucho más alentadoras de lo que solían ser. La mayoría de los problemas de salud asociados con el síndrome de Down puede tratarse. Las personas con síndrome de Down tienen más probabilidades que las personas no afectadas de tener una o más de las siguientes enfermedades:

  • Defectos cardíacos.
  • Defectos intestinales.
  • Problemas de visión, como esotropía (visión cruzada), miopía o hipermetropía y cataratas.
  • Pérdida de la audición. Aproximadamente el 75 por ciento de los niños con síndrome de Down tiene deficiencias auditivas.
  • Infecciones. Los niños con síndrome de Down tienden a resfriarse mucho y a tener infecciones de oído y, además, suelen contraer bronquitis y neumonía.
  • Problemas de tiroides, leucemia y convulsiones.
  • Pérdida de la memoria. Las personas con síndrome de Down son más propensas que las personas no afectadas a desarrollar la enfermedad de Alzheimer (caracterizada por la pérdida gradual de la memoria, cambios en la personalidad y otros problemas).

Algunas personas con síndrome de Down presentan varios de estos problemas mientras que otras no presentan ninguno.

Algo muy importante relacionado con la NEE sería preguntarse:


¿Pueden realmente los niños con Síndrome de Down asistir a la escuela?

y la respuesta a esta pregunta es clara y concisa: Sí, ya que hay programas especiales a partir de la edad preescolar que ayudan a los niños con síndrome de Down a desarrollar destrezas en la mayor medida posible. Además de beneficiarse con la intervención temprana y la educación especial, muchos niños consiguen integrarse en clases para niños normales. Muchos niños afectados aprenden a leer y escribir y algunos terminan la escuela secundaria y continúan estudiando o van a la universidad. Los niños con síndrome de Down participan en diversas actividades propias de la niñez, tanto en la escuela como en sus vecindarios.

Otro de los problemas más frecuentes y que necesita una especial atención es
la epilepsia.

La epilepsia
es un padecimiento crónico, de etiología múltiple, caracterizado por presencia de "ataques", que pueden ser convulsivos o no convulsivos, con factor desencadenante o sin él.

Los estudiantes con epilepsia o que son propensos a los ataques son elegibles para recibir servicios de educación especial bajo el Acta para la Educación de los Individuos con Discapacidades (IDEA).

La epilepsia se clasifica como “impedimento a la salud” y la escuela y los padres tienen
que desarrollar un Programa Educativo Individualizado a fin de especificar los servicios apropiados.

Algunos ataques pueden interferir con las capacidades para el aprendizaje. Si el estudiante tiene el tipo de ataque caracterizado por un breve período de mirada fija, él o ella posiblemente pierda parte de lo que diga el profesor. Es importante que el profesor observe y documente esos episodios e informe a los padres.


Dependiendo del tipo de ataque o cuán seguido éstos ocurran, algunos niños pueden necesitar ayuda para poder mantenerse al mismo nivel de los demás alumnos.

Esta asistencia puede incluir adaptaciones en el estilo de instrucción dentro de la sala de clases, instrucción para los profesores sobre cómo asistir al niño durante un ataque, y
asesoría.

Es importante que los profesores y personal de la escuela comprendan la condición del niño, los posibles efectos de los medicamentos, y qué hacer en el caso de que el niño tenga un ataque en la escuela. La mayoría de los padres encuentran que una conversación con los profesores al comienzo del año da buenos resultados. Aunque el niño tenga ataques que son controlados mediante medicamentos, es mejor que el personal de la escuela esté informado sobre la condición del niño.


Para ayudar a los niños a sentirse más seguros de sí mismos y para que éstos acepten el hecho de tener epilepsia, la escuela puede proveer, al personal y alumnos, un programa de educación sobre la epilepsia, incluyendo cómo reconocer un ataque y primeros auxilios.

"Los estudiantes pueden beneficiarse más cuando la familia y la escuela trabajan juntos."